Para no ir tan lejos sufrimos
fenómenos climáticos en la capital colombina que nunca se habían registrado: lluvias
intensas que cubren las calles de granizo y temperaturas tan altas que nunca se
habían percibido.
Rendido ante una belleza natural me he
bautizado testigo maravillado de paisajes exóticos, lugares hermosos, animales
únicos, que se muestran ante mis
sentidos como refinados realces de la naturaleza, cada vez que visito algún
rincón de mi linda Colombia. País megadiverso distinguido universalmente por su
fauna y flora, por conservar la mitad de lo páramos existentes en el planeta,
entre otras bendiciones. Sin embargo,
desde arriba no se toman las medidas necesarias que permitan proteger
nuestras zonas húmedas. Activistas de Greenpeace le recuerdan al presidente
Santos su desatención con los páramos. El mandatario no debe hacerse el de los
oídos sordos al escuchar la orden que
hizo el pontífice: iniciar una sana
presión contra quienes tienen el poder político, económico y social. Todo en
pro de adoptar todos una revolución
cultural y ayudar el medio ambiente.
Hace poco, el
pontífice publicó un documento donde pone en el ojo del huracán las
industrias y todos los comportamientos suicidas que vallan en return de cuidar
y mejorar el medio ambiente. Sustituir el uso de los combustibles fósiles
por el desarrollo de fuentes de energía
renovables para
reducir las emisiones de gases contaminantes es una de sus consignas más
importantes. Él Considera imperioso que los gobiernos adopten
políticas inmediatas que permitan
remplazar la explotación del carbón, el petróleo y el gas por otras energías
sostenibles. Las investigaciones científicas del Vaticano apuntan que las
emisiones de CO2, desde hace décadas, provocadas por carbón y petróleo son las
causantes del calentamiento global. Sin embargo, empresas petroleras y
carboníferas han puesto en marcha
campañas que ponen en duda las emisiones de CO2.
Un
fenómeno que como todos sabemos derrite nuestro glaciales y los hielos de los
cascos polares. Para no ir tan lejos sufrimos fenómenos climáticos en la
capital colombiana que nunca se habían
registrado: lluvias intensas y altas temperaturas
que nunca se habían percibido. Huracanes debido al incremento de la temperatura en las aguas
oceánicas. Otras regiones sufren largas
sequías con efectos desastrosos para su agricultura. Derek Arndt, jefe
de la división de monitoreo de la Administración nacional oceánica y
atmosférica (NOAA), de los Estados Unidos, afirmó que mayo fue el mes más
caluroso de la historia moderna.
Máximo
cumplido para nuestra madre tierra. Para terminar NO entiendo como estos
bárbaros de las FARC, que a todas luces, sufren de doble personalidad como el
doctor jekyll y mister hyde ya que ostentan
un falso título como defensores del
medio ambiente, rechazando las fumigaciones de glifosato en áreas de cultivos
ilícitos, pero contaminan nuestros afluentes provocando derrames de petróleo perjudicando a
millones de personas inocentes. Su
maldita guerra contra un tubo afecta de manera humillante nuestro lindo país.

No hay comentarios:
Publicar un comentario